Formulando Ideas Para el Cambio Social
martes, 3 de marzo de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
PARTICIPACIÓN REAL, TRANSFORMACIÓN SOCIAL.
Nos encontramos dentro de un estigma sobre la participación ciudadana, pues en primera instancia se
considera que el voto es el pilar de los mecanismos que la conforma, buscando
la unificación de ideas que aporten al buen funcionamiento de una sociedad;
eligiendo un líder que cuenta con las características para representarlos en la
comunidad, manifestando tanto problemáticas como alternativas de desarrollo
social.
“Son mecanismos de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía:
El voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto,
la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato la ley lo revocará” (ART 103 DE LA CPC). Partiendo de la anterior cita, se entiende que toda persona natural o jurídica
tiene el derecho hacer uso de la participación ciudadana.
Defiriendo en cierta medida lo anterior; es necesario afirmar que la verdadera importancia de la participación ciudadana
radica en que la comunidad trabaje en conjunto con el fin de crear una
democracia REAL y hacer valer los derechos sin importar su condición étnica,
cultural y moral. Para ello se necesita el apoyo entre organizaciones de medios
y de la sociedad civil para tener así una sociedad autorregulada.
A medida que cada miembro de la
comunidad tenga sentido de pertenencia y compromiso social con el fin de
generar cambio, se convierte directamente en el principal antagonista para la Burocracia
combatiendo la in-eficiencia y manipulación de los representantes; reformando así la participación ciudadana hasta transformarla en una herramienta
insustituible, diferenciando de esta forma los pueblos con libertad publica de
aquellos en los que no se respetan los elementos de expresión.
EVOLUCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA.
El desarrollo de la participación ciudadana parte desde 1986 cuando la única intervención que podían hacer los ciudadanos era el voto, con lo que en la década de los 70 se da la apertura a la participación ciudadana, por medio de la confrontación entre el clientelismo y el autoritarismo.
Gracias al clientelismo se lograba llegar a un acuerdo en el que los sectores más pobres de la población se veían beneficiados, siendo las grandes masas incorporadas a una participación minúscula de las decisiones gubernamentales y así garantizar su permanencia en las instancias decisorias del estado; lo cual resulta siendo un impedimento para su propia participación. ( www.banrep.gov.co)
El desarrollo de la participación ciudadana parte desde 1986 cuando la única intervención que podían hacer los ciudadanos era el voto, con lo que en la década de los 70 se da la apertura a la participación ciudadana, por medio de la confrontación entre el clientelismo y el autoritarismo.
Gracias al clientelismo se lograba llegar a un acuerdo en el que los sectores más pobres de la población se veían beneficiados, siendo las grandes masas incorporadas a una participación minúscula de las decisiones gubernamentales y así garantizar su permanencia en las instancias decisorias del estado; lo cual resulta siendo un impedimento para su propia participación. (
Por otra parte, el autoritarismo con su
concentración de poderes e implantación de la autoridad llevo al sistema
político a la crisis y fue con esta que aparecieron las reformas participativas
como son:
• La acción comunal.
• Planeación participativa (plan de desarrollo)
• Inderencia/ recursos naturales y protección.
• La acción comunal.
• Planeación participativa (plan de desarrollo)
• Inderencia/ recursos naturales y protección.
El tradicional sistema de
participación ciudadana ha venido poniendo de manifiesto su ineficacia a la
hora de afrontar los problemas generados por una sociedad cada vez más compleja
y preparada, que opta en mayor medida por delegar en las estrictas estructuras
de los partidos políticos, como única vía de articular su participación en los
procesos de toma de decisiones.
El
ineficiente sistema democrático para adaptarse a los cambios sociales reinantes es evidente. La
rigidez de las estructuras de la administración pública complican los procesos
de adaptación al cambio. Estas premisas de partida derivan en limitaciones de
los procesos participativos de la ciudadanía.
Una participación justa e igualitaria de los
ciudadanos en la vida pública
es necesaria para construir sociedades más democráticas. La comunicación
debe garantizar estos espacios dando información libre, fidedigna e
igualitaria. Eso permitirá a los ciudadanos tomar decisiones en beneficios
de la comunidad y lograr dar paso al justo y necesario cambio social.
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